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¿Qué son las retenciones de IRPF en la nómina y por qué luego «sale a pagar» o «te devuelven»?

Descubre por qué la retención de IRPF que ves cada mes en la nómina no es el impuesto final, y qué significa realmente que la declaración de la renta te salga a pagar o a devolver.

Cada mes tu empresa te descuenta un porcentaje de IRPF de la nómina, pero ese número no es un impuesto fijo ni definitivo. Es solo un anticipo, y entender esto es la clave para que la campaña de la renta deje de parecerte una lotería en la que unas veces «te toca» y otras te llevas un disgusto.

La retención es un pago a cuenta, no el impuesto final

Cuando Hacienda te pide que retengas un porcentaje de tu sueldo, en realidad te está haciendo pagar por adelantado una parte de lo que probablemente deberás por el IRPF de todo el año. Ese porcentaje se calcula con estimaciones: tu salario previsto, tus circunstancias personales y familiares, si tienes hijos o pagas hipoteca por una vivienda anterior a determinada fecha, etcétera.

Como son estimaciones, casi nunca coinciden al céntimo con el impuesto real que te corresponde pagar según tus ingresos, deducciones y circunstancias de todo el ejercicio. Ahí nace la diferencia que se salda en la declaración.

Por qué a veces te devuelven dinero

Si a lo largo del año te han retenido más de lo que finalmente te corresponde pagar, Hacienda te devuelve la diferencia. Esto pasa con frecuencia cuando cambias de empleo varias veces, cuando tienes gastos deducibles que la empresa no puede conocer, o cuando tu situación familiar mejora tu tramo de tributación.

Por qué otras veces sale a pagar

Lo contrario ocurre cuando te han retenido menos de lo debido: por ejemplo, si cobras de dos pagadores a la vez y cada uno aplica un porcentaje pensado solo para su propio sueldo, o si tus ingresos suben durante el año y la retención no se ajusta a tiempo. En ese caso, la declaración calcula el impuesto real y tú abonas la diferencia.

No hay premio ni castigo, solo un ajuste

Que te devuelvan dinero no significa que hayas «ganado» nada: es tu propio dinero que adelantaste de más durante el año y que recuperas sin intereses. Y que te salga a pagar tampoco es una penalización, sino la parte del impuesto que aún no habías abonado. Pensarlo así ayuda a no llevarse sorpresas ni alegrías desproporcionadas cada primavera.

Ponlo en práctica

Prueba Sueldo Neto e IRPF